La Confianza es el único espacio que permite
construir relaciones equilibradas,
estables y duraderas. Su consistencia viene soportada por las tres “C”
como pilares:
- Competencia.
- Confiabilidad.
- Claridad.
La desconfianza es el espacio de la duda, la
suspicacia e incluso el desengaño y suele surgir cuando se quiebra alguno de
los tres pilares mencionados, por ejemplo: la falta de transparencia, o
insuficientes competencias que aseguren el cumplimiento de quién hace la promesa,
diluye cualquier vestigio de confiabilidad de que se produzca lo esperado.
En mi opinión para ser alguien confiable es preciso realizar
una autoevaluación rigurosa de las competencias propias para atender con
suficiencia los compromisos adquiridos y desde luego mostrarlo de forma sincera
y con total transparencia o claridad.
¿Tal vez tendemos a prometer de forma cotidiana o
con demasiada facilidad?...
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